
La prensa local recogía con amplitud el solemne acto celebrado el 10 de marzo de 1971 en la restaurada Capilla de la Estación, sede de la popular Hermandad Ferroviaria, con motivo de la bendición del nuevo grupo escultórico de la Sagrada Cena.
La ceremonia revistió especial solemnidad y contó con la asistencia de autoridades civiles y destacados cargos de RENFE, estrechamente vinculados a la corporación. La bendición fue oficiada por el director espiritual, el reverendo don Jorge Santamaría, interviniendo igualmente el padre Arranz Prieto en los actos litúrgicos desarrollados durante la jornada.
El nuevo misterio de la Sagrada Cena, primera gran obra de su autor, el joven escultor Luis Álvarez Duarte, quedaba así incorporado al patrimonio de la Hermandad tras la irreparable pérdida sufrida en el incendio de 1969. La crónica subraya la juventud del imaginero y la magnitud del conjunto realizado, llamado a marcar un hito en la Semana Santa malagueña.
Actuó como madrina del nuevo grupo escultórico doña Candelaria Gómez Hernández, gesto que fue recogido expresamente por el diario, resaltando su vinculación y compromiso con la corporación. Asimismo, el hermano mayor, don García Campos, vivió la jornada con visible emoción, según describe la propia crónica, al ver culminado el esfuerzo de reconstrucción emprendido apenas dos años antes.
En el mismo acto se bendijo también la rehabilitación de la antigua Capilla de la Estación, que había sido objeto de una profunda restauración tras los daños sufridos. Igualmente, fueron bendecidos ambos tronos procesionales, restituyendo así la integridad del patrimonio material de la Cofradía.
El periódico destacaba un dato especialmente revelador: en tan solo dos años, la Hermandad no solo había repuesto el grupo escultórico desaparecido, sino que había reconstruido sus enseres y rehabilitado su sede canónica, presentándose nuevamente completa y fortalecida ante Málaga.
La jornada quedó descrita como un ejemplo de perseverancia, unión y fe, subrayando el carácter ejemplar de una corporación que supo sobreponerse a la adversidad con determinación y espíritu de sacrificio.